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Por la defensa de los derechos de los marineros : los albergues de ayuda (Francia)




A bordo de un buque mercante, los marineros, que vienen en su gran mayoría de países del Tercer Mundo, se hallan en situaciones tan difíciles que les es prácticamente imposible hacer respetar sus derechos. Pero ¿cuáles son esos derechos? ¿Cuál es el regimen jurídico que se aplica al marinero? ¿Qué protección, qué sistema puede invocar en su defensa? ¿Y cómo? El estatuto jurídico de un buque está definido por la bandera de pertenencia del barco a un Estado, y por lo tanto a un sistema de derecho. En alta mar, el buque constituye una parcela desprendida del territorio nacional. Así pues, a bordo, sólo se aplica la ley de la bandera para regular las relaciones entre la tripulación y el capitán. Ahora bien, desde hace algunos años, el desarrollo de los "bandera de complacencia" ha conllevado numerosos abusos. Algunos Estados laxistas otorgan diversas facilidades económicas, fiscales y sociales sobre todo en materia de explotación del buque. Los propietarios escogen en general la bandera de un país cuya legislación social les permite embarcar con salarios mínimos a una tripulación cosmopolita y de bajo nivel social. El crecimiento de la libertad de matriculación ha contribuído a considerar el marinero como una mercancía, ya que en tales condiciones el color de la bandera es decisivo y se escoge la nacionalidad de la tripulación según el más bajo costo laboral. El temor permanente, la incapacidad de los marineros de exigir el respeto de sus derechos, la falta de organización sindical son motivos de tranquilidad para el armador. Y así queda abierta la puerta para toda clase de abusos: sueldos bajos, embarques de más de un año sin derecho a vacaciones, espantosas condiciones de vida, hábitat exíguo... La práctica de los albergues de ayuda se ha extendido considerablemente en Francia, para luchar contra esta situación. Dichos albergues responden a las necesidades de estos hombres en escala, dándoles momentos de tranquilidad fuera del buque, prestando servicios (agencia de cambio, teléfono, correo) y consejos desinteresados con respecto a sus problemas profesionales y personales. El Havre Seafer’s Centre, por ejemplo, abre sus puertas a los marineros a partir de las 6 p.m. Fundado en 1984, por iniciativa de la Misión del Mar del Havre y de la Asociación "Les Amis des Marins?, este centro de ayuda recibe apoyo de la Deutsch Seemann Mission, de las Missions to Seemen y de la BBS (British Sailor’s Society). Se halla instalado en un local, antiguamente un café, del centro de la nueva zona portuaria. Desde 1989, cada uno de los co-fundadores ha recibido, gracias a su personal y con la ayuda de 35 voluntarios, a casi 7000 marineros de 90 nacionalidades diferentes. Pero los centros no representan únicamente un sitio de convivencia. Gran parte de los animadores de albergues han apoyado a los marineros en la defensa de sus derechos, como la asociación Marin?Accueil en Lorient (Francia) que alberga a tripulaciones. Este papel ha sido claramente mostrado en el Coloquio "Acoger a los marineros y defender sus derechos?, organizado por el Grupo Mar del CCFD (Comité Católico contra el Hambre y para el Desarrollo), la Misión del Mar y Juristes-Solidarités, el 23 y 24 de Junio de 1993 en París. A menudo, los animadores de los albergues han sido portavoces de los problemas de los marineros, han debido servir de intermediarios entre los marineros y el capitán, los sindicatos, las autoridades portuarias, la policía de inmigración y los abogados. Ante la urgencia de actuar y lo trágico de ciertas situaciones, ha llegado el momento de movilizarse para buscar soluciones. Durante el coloquio anteriormente citado, los participantes (personal asalariado y voluntario de los albergues, juristas, sindicalistas, representantes de ONG y otras instituciones), señalaron la necesidad de mejorar la comunicación entre los albergues y otras personas implicadas, reforzar la red de abogados susceptibles de asesorar rápidamente con respecto a las intervenciones posibles. Por otra parte, el Centro para los Derechos de los Marineros de Nueva York, dirigido por el Dr. Chapman, atiende 24 horas al día y puede aportar respuestas rápidas sobre los contratos de los marineros. A nivel local, los sindicalistas pueden aportar su ayuda, y a menudo lo hacen individualmente. Ante los numerosos problemas jurídicos que plantea el derecho marítimo, ante la falta de reacción de las instituciones, la intervención de los albergues de ayuda se ha revelado indispensable en materia de defensa de los derechos de los marineros. Las personas confrontadas directamente con casos concretos pueden contribuir a hacer evolucionar el derecho, para que éste proteja finalmente a estos trabajadores que recorren los océanos. Pero esta acción implica una gran discreción, para no causar perjuicio al marinero, para llevar a cabo una colecta de información útil y transmitirla completamente.


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Mots-cl�s Conditions de travail - Défense des droits - Droit - Droit des marins - Droits de l’homme - Foyer d’accueil - Mer -

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