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Quand les ouvriers recycleurs boliviens prennent leurs droits fondamentaux en main




Ningún derecho social para los micro-empresarios de recogida de residuos

En la zona periférica sur de Cochabamba en Bolivia, el número de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza alcanza el 95% de la población. Los sistemas de distribución de agua corriente, de redes de alcantarillado y de tratamiento de residuos casi no existen. La economía sumergida predomina y esto provoca que sus habitantes vivan en condiciones muy precarias.

Frente a la carencia de servicios básicos, para asegurar su supervivencia, los habitantes de la zona Sur constituyeron micro-empresas de recogida de residuos. Esto les permite asegurar a sus familias unos pequeños ingresos gracias a la reventa de productos reciclados a mayoristas.

En 1991, la « Cooperación Técnica Alemana » (GTZ) apoyó la constitución de micro-empresas en el marco de un proyecto elaborado por la Parroquia Santa Vera Cruz (Zona Sur De Cochabamba) y la ONG CIPROMEC. Frente al éxito de estas micro-empresas y a la deficiencia de los servicios de recogida de residuos en la zona Sur, el ayuntamiento de Cochabamba decidió subcontratar el servicio de recogida de residuos a estas micro-empresas y emplear a los obreros que trabajaban allí.

A lo largo de los diez años de existencia de la primera empresa (es decir, desde 1991 hasta 2001) y pese a la creación de otras, el trabajo de los obreros se realizaba en condiciones alarmantes.

En efecto, el ayuntamiento no respetaba la aplicación de algunos derechos sociales fundamentales. Los contratos no eran conformes a la legislación vigente en Bolivia. Los micro-empresarios estaban muy mal pagados a pesar del elevado coste de la vida y trabajaban sin ningún tipo de seguro. Además, el incumplimiento de las condiciones higiénicas básicas en el trabajo ponía en peligro la salud de los micro-empresarios. Por último, el ayuntamiento se prestaba a un juego clientelista con los obreros a los que instigaba a afiliarse al partido del poder.

La organización colectiva, un paso hacia el ejercicio de los derechos sociales

Frente a estas dificultades, el centro de apoyo multidisciplinario Vicente Cañas, que se dedica a apoyar los procesos de desarrollo personal y comunitario en la zona Sur de Cochabamba, apoyó la creación de los trabajadores de una asociación de micro-empresarios de recogida de residuos: la AMETSE. Su objetivo principal consistía en apoyar las reivindicaciones de los recicladores frente al ayuntamiento de Cochabamba para que se respetasen sus derechos económicos y sociales. En el seno de la AMETSE, los micro-empresarios se formaron en Derecho del Trabajo adquiriendo así un mayor peso en la negociación de contratos con el ayuntamiento, lo que les ha permitido emprender acciones de varios tipos.

Denunciar los retrasos en el pago de los salarios a través de los medios de comunicación, reivindicar el respeto de las clausulas del contrato que autoriza la huelga o cumplir con las peticiones de información sobre las condiciones de trabajo son algunos de los medios utilizados por los obreros para hacerse escuchar por los poderes públicos.

Al mismo tiempo, la comunicación entre los obreros se ha mejorado de forma que ya no temen más a hablar de sus dificultades ni a participar en la reflexión sobre la problemática de los residuos y, de ser necesario, poder recurrir a las instituciones.

Reivindicaciones de los habitantes y de los micro-empresarios, una misma lucha

El apoyo del centro Vicente Cañas ha permitido también articular la mejora de las condiciones de trabajo con las reivindicaciones de los habitantes del barrio para la mejora del servicio de recogida de residuos. Han apoyado la AMETSE cuando se dieron cuenta de que la tasa que pagaban superaba con creces el coste de la subcontratación por el ayuntamiento.

Este trabajo de reivindicación ha permitido regularizar el pago de los sueldos así como la renovación de los contratos conforme a la legislación vigente. Gracias al apoyo del Centro Vicente Cañas, la AMETSE ha conseguido incluso la redacción de un proyecto de ordenanza municipal que contemple las condiciones de trabajo de los micro-empresarios de recogida de residuos, garantizándoles así unos derechos básicos.

Los micro-empresarios, al organizarse, pudieron hacer valer sus reivindicaciones, encontrar alianzas y equilibrar así la balanza en la relación de poder que les oponía al ayuntamiento. Sin embargo, algunos de los resultados previstos todavía no han visto la luz: todavía no se puede garantizar la protección social de los micro-empresarios y los términos mismos de esa protección son objeto de negociaciones violentas con el ayuntamiento.

El centro « Vicente Cañas », que ha seguido el desarrollo de esas micro-empresas de limpieza, piensa que la coordinación de las acciones y la búsqueda de estrategias son fundamentales. Asimismo, puede facilitar un acuerdo con las instituciones para que se respeten los derechos fundamentales de una población debilitada a nivel social y cuyas reivindicaciones son vistas como legítimas y aceptables tanto en su seno como por los habitantes del barrio.

Fuente: Fundación Uramanta, Susana Garcia, Centro Vicente Cañas, calle Ernesto Daza 1814 (zona Muyurina, Cochabamba) / www.uramanta.org

Redacción: Juristes-Solidarités

Traducción : Ludivine Waucquier

Segunda lectura : Jonathan Contreras


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Mots-cl�s America latina - Bolivia - Conditions de travail - Revendication de droits - Nouveau mot -

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